Elizabeth Meade: Cuando rescatar no fue suficiente

Revista Muchacha
4 min readMar 26, 2024

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Por Lari Perez Rodriguez y Gabriela Orihuela

Aunque de pequeña creció en una casa habitada por mascotas, es posible que Elizabeth Meade Esperón no imaginara que los animales iban a ser una parte esencial de su vida. Quizá fue el sentirlos tan cerca — calentitas bolas de pelo capaces de ahuyentar la soledad — , o tal vez el secreto se esconde en la sapiencia de una familia que se reconocía incompleta sin estos seres curiosos e intuitivos. Lo cierto es que, con el paso de los años, la adolescente Elizabeth terminó sintiendo que debía hacer más, y se encauzó a la tarea de rescatar y proteger a los gatos desamparados de su comunidad.

Fue esta la semilla de lo que culminaría conociéndose como Adopciones por Amor (AxA). Proyecto que se gestó por interés común de un grupo de jóvenes que, luego de rescatar y cuidar animales callejeros, deseaban poder darlos en adopción responsable. Motivados por esta necesidad, contactaron con el proyecto Imagen 3D, y lograron gestionarse un pequeño espacio en la calle Prado (La Habana).

Logo de Adopciones por Amor (AxA)

En la actualidad, Adopciones por Amor cuenta con, aproximadamente, cincuenta miembros, los cuales se organizan de acuerdo a sus responsabilidades. Una parte se encuentra más vinculada a la gestión y creación de contenidos para redes sociales; y otra, tiene un trabajo más directo con los animalitos rescatados (llevarlos al veterinario, acogerlos en hogares temporales…).

Imagen tomada del perfil de AxA

Como toda iniciativa autofinanciada, cuenta con menos recursos de los necesarios, y se sostiene gracias al esfuerzo constante de las y los voluntarios, así como de las donaciones de insumos (telas, aportes monetarios…) que reciben, mayormente, de la población que asiste a las ferias de adopciones.

Imagen tomada del perfil de AxA

Es debido a su experiencia de trabajo que Elizabeth tomó la decisión de estudiar Medicina Veterinaria, carrera de la cual hoy cursa su segundo año. Según nos contó, al contemplar las diferentes necesidades de los animales rescatados, comprendió que resultaba un imperativo aprender más sobre ellos y su salud.

«Estudiar es algo que me va a servir para toda la vida. Así podré seguir tratando a todos los animales que rescato».

Respecto al cuidado animal, la joven opina que ha existido un avance palpable. Afirma que, cuando el proyecto comenzó, había mucho desconocimiento en la población acerca del bienestar animal, y que, a pesar de que queda muchísimo por hacer, en la actualidad la población está más involucrada en el aprendizaje sobre el cuidado de las mascotas. También considera que se ha creado una mayor conciencia acerca de la importancia de la atención veterinaria, y en temas tan complejos como la esterilización.

Es por ello que mantiene la esperanza en las nuevas generaciones, aunque sabe que, para lograr un mundo más seguro para todos, es fundamental educar desde el ejemplo.

«Si los niños ven que sus familias llevan al animalito al veterinario, que lo sacan a pasear, que no lo tienen abandonado, que le dan todos los cuidados que necesita… entonces ellos aprenderán, y luego podrán hacerlo con otros animales».

Pero esta labor educativa no solo corresponde al hogar. Elizabeth apunta que las escuelas tienen un rol primordial, ya que allí asisten niñas y niños a los que no se les permite tener mascotas. En su criterio, los centros educativos deberían posibilitar el intercambio de las y los infantes con diferentes animales, pues, de este modo, se les enseñaría a cuidarlos y a coexistir con ellos sin miedo.

Finalmente, desde Muchacha le preguntamos qué mensaje le gustaría entregar a las adolescentes cubanas, y contestó:

«A cualquier adolescente le diría que, si le gustan los animales y tiene la intención de curarlos, de sanarlos, por encima de cualquier cosa, que estudie Veterinaria. Como cualquier otra rama de la Medicina, termina siendo una carrera muy difícil; pero con empeño y estudio, se logra […]. Si optasen por esta hermosa profesión, deberán asumir que toca estudiar mucho, porque en nuestras manos estarán las vidas de muchos animalitos; y, aunque no siempre podremos salvarlos, al menos debemos brindarles la mejor calidad de vida posible».

Promoción de la próxima feria de adopciones (se realizan todos los segundos y cuartos sábados de cada mes)

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