Reclamar como propia y feminista, la internet

Lirians Gordillo Piña

El espacio virtual es a la vez, un ámbito de infinitas posibilidades de movilización, encuentro, construcción colectiva y conocimiento, pero también puede acunar discursos de odio, instrumentalización de las luchas sociales, control y vigilancia, carnaval de ombligos, manipulación y desinformación.

La web también es escenario para la reproducción de las desigualdades y violencias machistas; y si bien son un continuo de la realidad patriarcal ofline, tienen características y dimensiones particulares.

Para las mujeres, poblaciones LGBTIQ, feministas y personas comprometidas con un mundo más justo, el uso de las tics e internet implica reconocer esas injusticias y violencias para superar barreras de género, de clase, color de la piel, posición geográfica, religión, cultura, capacidades físicas y psicológicas, etc.

Cuando leí la frase que titula este trabajo en el artículo (Re)codificar el poder: hackear, ocupar y crear una internet feminista me pareció clave esa perspectiva que reclama el derecho al uso, la participación y representación en la red de redes.

Las apuestas y propuestas feministas en la web crecen y se profundizan continuamente. Pero esta no es la única buena noticia. Otra manera de hacer comunicación, activismo y política va fundando nuevas miradas, discursos y prácticas.

No existe un manual único, pero si se encuentran principios y pautas recurrentes que pueden servirnos de guía o impulso para construir espacios virtuales desde nuestras propias realidades, desde una apuesta ética, estética y política feminista.

La lista que sigue versiona y mezcla sabiduría compartida en diversas publicaciones y prácticas, incluye además las propuestas que hicieran un grupo de activistas en 2014.¡De seguro queda mucho por agregar! Por eso arriésgate: reclama como propia y feminista la internet.

Principios para una internet feminista:

1. Pujar por un acceso universal a internet, satisfactorio, accesible, sin condiciones, abierto, significativo e igualitario para mujeres y personas LQBTIQ.

2. Comprender la naturaleza y gobernabilidad de internet

3. Apropiarnos de la tecnología, crear y experimentar incluyendo la seguridad y protección digital, utilizando herramientas y plataformas de fuente abierta. Es esencial promover, difundir y compartir conocimiento sobre el uso de estas herramientas.

4. Liberar, compartir y producir información relevante y de interés, que incluye temas de salud y derechos sexuales y reproductivos, placer, aborto seguro, acceso a la justicia y agendas LGBTIQ. Pero también que permita entrecruzar los distintos sistemas de opresión: capitalismo, racismo, heteropatriarcado.

5. Construir un activismo colectivo e interseccional: desmontar el patriarcado capitalista heteronormativo racista colonizador y depredador de la naturaleza.

6. Construir alternativas emancipadoras, participativas, inclusivas y justas para el espacio online y ofline.

7. Asumir discursos liberadores, inclusivos y no heteronormativos que contribuyan a subvertir el binarismo de género.

8. Abrazar la creatividad y la diversidad como estrategia.

9. Promover espacios seguros, de libertad de expresión, de cuidado y autocuidado.

10. Fortalecer una ética del consentimiento. Es necesario incorporar una ética y una política de consentimiento en la cultura, el diseño, las políticas y los términos de servicio de las plataformas de internet. La agencia de las personas radica en su capacidad de tomar decisiones informadas sobre qué aspectos de sus vidas públicas o privadas quieren compartir en línea.

11. Exigir el acceso, dominio y privacidad de nuestros datos en línea.

12. Denunciar y articular respuestas a las violencias en línea.

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